La Maga
y quizás nos encontremos una noche de lluvia,
y contemplaremos, seremos los testigos de esto que
no me ánimo a definir como historia, libro o mandala,
nuestra hermosa y maldita carcel kármica que supimos
conseguir…
no le hagás caso a mi voz…vos sos la
verdadera voz, la palabra, el designio…yo soy el
dibujo, la imagen vista desde lejos, ese que se te
acercará, te devolverá tu corazón de cristal después
de tanto tiempo, y te abrazará, te besará y te
invitará a nadar contra la corriente a su lado para
siempre…
somos culpables de la eternidad, Maga…la
palabra maldita te encierra, a mi también…vos sos la
Maga que me encontró, yo soy el Leandro que un Mayo te
quiso dibujar…
estamos rompiendo las leyes de la identidad
convencional, estamos destrozando las imaginarias
barreras de espacio y tiempo, nunca creimos en las
distancias ni en los mares premonitores…aunque se
que aún existe un miedo…se que la entrega tendrá que
ser absoluta, o no servirá para nada que hayamos
engañado a los relojes…
vamos a enterrar a nuestros yo equívocos
quiero equivocarme de nuevas maneras a tu lado
poeta maldita,
dama asesina,
princesa vampira,
mujer, mujer-pez,
ojos de gata,
Maga,
mi error más hermoso
o mi hermosura más errónea…
preparemos las alas, mitad…
vas a ver que los peces pueden volar…
J. Cortázar